Capítulos de una Vida
En toda historia de una vida, nos podemos sentir identificados, la gran mayoría de los caminos que elegimos, y de los retos que nos ha tocado vivir, los sufrimientos, las alegrías, las decepciones, etc., los hemos pasado o los pasaremos el resto de una manera parecida, siempre con los matices necesarios para que cada aventura sea única e irrepetible. La verdad que es una sensación reconfortante el ser conscientes que aunque el camino sea el erróneo, y que hayamos estado inmersos en un amargo capítulo, siempre tenemos la opción de omitir la información en nuestro libro, ¡somos los autores!, quien sino lo haría.
Todos hemos pasado por episodios negros que siempre intentamos guardar en lo más profundo de nuestro ser, todos tenemos compartimentos estancos con material altamente inflamable y corrosivo para nuestro ánimo. Pero como todo en la vida, cada individuo es libre de seleccionar entre tantas experiencias, la que le aporte las más reconfortantes energías positivas y las mejores lecciones para un mejor discurrir en la vida.
Nuestras experiencias enriquecedoras las atesoramos con gran fuerza y las no tan buenas, tenemos en principio dos enfoques de actuación bajo mi humilde punto de vista, o las guardamos en los compartimentos estancos para intentar digerirlas cuando estemos preparados, o simplemente aprendemos de ellas y las dejamos campar en forma de aviso para navegantes, como el faro que avisa a los barcos que se están acercando peligrosamente a la costa, y de alguna manera que se hagan con el tiempo hasta positivas, creo que esta es la mejor manera de hacer de lo negro blanco.
La naturaleza humana a día de hoy parece que sólo sabe comenzar cambios de evolución personal con sucesos que por regla general no suelen ser agradables. Necesitamos de un periodo de dolor continuado, impotencia ante lo que nos rodea, rabia contenida y de un sentimiento antisocial durante un tiempo que se hace interminable, para poder darnos cuenta del motivo del necesitado cambio, y el cómo pasar al siguiente capítulo de nuestra historia.
Estos sucesos pueden ser vestidos como mala suerte continuada, una enfermedad seria, decepciones en cascada o el cruce en nuestra vida de alguien que aunque su paso ha sido breve en el cómputo global, ha marcado y dejado su huella profundamente, más aun como lo pueden hacer amigos de la infancia. Y como no, el conjunto de todos estos elementos como el coctel Molotov más destructivo que nos hace pensar que estamos en el mismísimo infierno.
Pero como escritores de nuestro libro, debemos ser conscientes de que el capítulo termina cuando nosotros lo decidamos, y no antes. Y de nosotros depende como empiece el siguiente, podemos omitir personajes, cambiar paisajes, y hasta el argumento de nuestra historia, pero siempre presentes en nuestro interior las lecciones aprendidas. Es importante no olvidar que las experiencias vienen seguidas de una lección o moraleja, que si por circunstancias del destino, no hemos entendido a su término, de una manera o de otra, a nosotros nos volverá de nuevo la lección, el famoso bucle del estancamiento emocional. Y tropezar en la misma piedra no gusta a nadie, además, nuestro libro iba a quedar algo repetitivo ¿no?.
Para todos aquellos que están terminando un capítulo de su vida les aconsejo que borren de su diccionario el pesimismo, el victimismo y la Ley de Murphy que tanta veces culpamos por nuestra desdicha, y manos a la obra, sonrisa al canto, mejorar el humor, cada día que nos levantamos es una nueva oportunidad para cambiar las cosas, y ese día no se volverá a repetir, así que para qué perder más el tiempo. Para los que estén empezando el capítulo, no olvidar y siempre perdonar, es difícil esto último, pero difícil es vivir en plenitud con el rencor y el dolor siempre dentro, más tarde o más temprano llegaremos a esa conclusión, así que NO PERDÁIS MÁS EL TIEMPO.
Cada experiencia pasa, se va y las etapas del pasado ya fueron vividas. Entre nuestras manos crece el presente, las horas no esperan y hoy es otro día, otra historia. Los ciclos del ayer que se queden en el ayer, continuemos caminando hacia adelante, hacia los nuevos amaneceres, hacia las nuevas oportunidades.
En fin, ya seguiré con estas inquietudes en mi siguiente blog.
Un saludo.

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